La renovación de Víctor Sada, cuando en el libro de estilo de Joan Creus aparecen el orgullo y los prejuicios

 

Tensión. Las
negociaciones están marcadas por muchos factores. Desde la empatía a la complicidad pasando por la detección de las
necesidades hasta el conocer hasta que punto el contratante está dispuesto a
llegar para llegar a un acuerdo con el contratado
. A veces las
negociaciones no dependen de la cantidad económica ofertada sino por varios
intangibles. Este es el ejemplo que
encontramos en la negociación para renovar el contrato de Víctor Sada,
finalizado el pasado 30 de Junio y que en la actualidad se encuentra en punto
muerto.
Hasta la fecha no dudaba del alcance de un acuerdo entre ambas
partes aunque con el paso de los días se está avanzando a un camino sin
retorno. Las dos partes lejos de encontrar un acuerdo se mantienen en su
posición. Están condenados a entenderse.  Nadie quiere ceder, ni el Barça ni Sada. Lejos de buscar culpabilidades se debe cuestionar el motivo real que
explique que a día de hoy no se haya alcanzado ningún acuerdo.
No es
cuestión de dinero, sino de reconocimiento.

El libro de
estilo de Joan Creus contiene episodios muy gratificantes pero también
episodios que cuestionan su praxis como secretario técnico azulgrana. El compendio da resultado a una impecable
gestión con aciertos y también errores
. El libro de estilo se comprende
bajo el principio de rendimiento, la calidad y la seguridad. A menudo, en el
libro de estilo se confunde la seguridad con la cobardía. También se confunde el rendimiento con la sobrevaloración de otros
perfiles de jugadores capaces de hacer la misma función, más cuando hay
jugadores especialistas reemplazados por jugadores que quizás tienen la misma o
mayor calidad pero son incapaces de aportar ese rendimiento puntual en una
función específica
. En el libro de estilo de Joan Creus sorprende también
la infravaloración de jugadores que comparten el mismo perfil que tenía el
secretario técnico azulgrana cuando era jugador de élite. No en vano Joan Chichi Creus
tal como era conocido en la élite era un base cerebral caracterizado por su
inteligencia en la pista, la aportación de intangibles al equipo y que
precisamente prosperó en la élite por estos motivos, de la misma manera que
Victor Sada en la actualidad
. Teniendo en cuenta que Creus como jugador
creció muchísimo en los últimos años de su carrera, liderando incluso a un TDK
Manresa a ganar una Liga ACB contra todos los equipos con el factor cancha en
contra.

Si algo
caracteriza a Joan Creus como secretario técnico es la priorización por bases
con técnica individual contrastada. Bases
eléctricos, que den ritmo al equipo y de estética anglosajona.
La
contradicción en estado puro de lo que él era como jugador. El Joan Creus secretario técnico reniega
del perfil Chichi Creus como jugador.

Es por esta razón que se niega al reconocimiento monetario a un jugador que
solicita una remuneración acorde a su protagonismo en el equipo, sexto en cuanto a minutos disputados hace dos temporadas y séptimo en la temporada pasada. Actualmente Sada es el segundo jugador peor retributivo de la
plantilla, por  delante de Rabaseda en lo que a cantidades netas se refiere.

Cobra menos que Ingles, Wallace y Jawai. Sin embargo su contribución en la pista
ha sido trascendental, tanto para el rendimiento del equipo como para los
planes de Xavi Pascual. Importante su contribución en los momentos importantes.
Victor Sada, erigido por Pascual, como jugador bandera de la balcanización,  un registro de juego para poder competir en
la Final Four de Euroliga en Estambul.

Los agentes del jugador no han pedido un millón de euros por temporada sino un contrato similar al que tienen el sexto, séptimo y octavo jugador mejor remunerado de la plantilla. El eufemismo lleva a Creus a considerarlo excesivo en cuanto a cantidades económicas. Y posiblemente su criterio
sea el acertado. Ahora bien, el problema
en sí no es si  es demasiado un contrato
de un millón de euros brutos para un jugador del perfil de Victor Sada sino la
remuneración que tienen jugadores con menos incidencia en el juego y en los
planes de Pascual como entrenador
. Se ha tenido a un Kosta Perovic con un
contrato de 1,1 millones de euros prácticamente inédito esta temporada pasada,
en especial los partidos contra el Real Madrid no estando convocado en ninguno
de elos. Si hablamos de cantidades netas Perovic cobraba cuatro veces más que Sada. También se pueden considerar
excesivo el contrato de Chuck Eidson -2 millones de euros- o de Fran Vázquez
-1,9 millones de euros-.
Tendiendo a la comparación, el primer base,
Marcelinho Huertas, cobra 1,4 millones de euros por cada una de las cuatro
temporadas, más traspaso al Baskonia también de esta cantidad, mientras que
Sada, su revulsivo, es el segundo jugador peor pagado del equipo.

Se tiende a
señalar a Sada, que entró en el club en el año 96, como un jugador que no debe
priorizar un contrato económico pero también se debe reflejar el contexto en el
que se encuentra. El perfil Sada no
tiene ofertantes en la ACB, puesto que nadie va a entrar en derecho de tanteo
por el Barça
. En la Euroliga también se presenta bastante complicado puesto
que los equipos más importantes ya tienen jugadores que cubren su posición. El Barça parte con este escenario que le
beneficia
. A esto se le debe añadir que el jugador recientemente adquirió
una vivienda en Gavà un aspecto que también juega a favor del Barça para
demorar una renovación a favor de sus intereses conscientes que al final el
jugador cederá a sus intereses. Por eso el jugador realizó las famosas declaraciones de no querer que “se utilice mi barcelonismo en mi contra”La
sorpresa la podemos encontrar en un Víctor Sada que al igual que Creus también
tiene su orgullo y no está dispuesto a jugar con un contrato a la baja como se
le ha ofrecido.
A diferencia de Creus no tiene prejuicios a la hora de irse
a jugar a la NBA con un contrato por un importe inferior al que le ofrece el
Barça.

Recientemente
trascendió el interés de franquicias NBA sobre la situación de Víctor Sada.
Memphis fue la primera franquicia en interesarse hace ya un mes y medio. Buscaban
un segundo base especialista tanto el General Manager de los Grizzlies Chris
Wallace como el entrenador Lionel Hollins. Pidieron
opinión a Marc Gasol y éste propuso dos nombres, Victor Sada y Sergi Llull, aunque sus derechos los tiene Houston Rockets.
 Tanto Marc Gasol, como Hollins como a la vez
Wallace están de acuerdo en el nombre. Tenían
que convencer al presidente de la franquicia Michael Hesley porque no
comprendía apostar por un jugador que sólo aporta intangibles.
Ofrecen a
Sada una cantidad cercana al millón de dólares por año. Los Grizzlies tienen un
rival en otra franquicia estadounidense, precisamente Houston Rockets, que recientemente han
ofrecido un contrato de 1,5 millones de 
dólares por temporada. Sada,
preferentemente, podría ceder y aceptar la oferta de los Grizzlies.
En las
convocatorias de la selección española a sus compañeros les ha reconocido el no
tener ningún prejuicio a la hora de aceptar el reto de jugar en la NBA tal como
lo publicó David Jover de Diari Ara.
Orgullos y prejuicios, las claves de una
renovación que va más allá del dinero y los años ofrecidos.

 

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